Todo comenzó en Parma, Italia, en 1983. Lo que empezó con un matrimonio formulando productos para el cuidado del cabello en su garaje se convirtió en Davines, una marca pionera en belleza sostenible. El nombre surge de la combinación de letras de los nombres de los dos hijos de los fundadores, Gianni y Silvana Bollati: Davide y Stefania. En 1993, comenzaron a comercializarse los primeros productos con la marca Davines para uso profesional.
No pasó mucho tiempo antes de que aquella pequeña empresa familiar de Parma se convirtiera en una marca internacional, abriendo oficinas en ciudades de todo el mundo. A pesar de su gran crecimiento, Davines se mantuvo fiel a sus valores. La familia continuó buscando la armonía entre ciencia y naturaleza, una búsqueda que se convirtió también en una auténtica pasión para los químicos de Davines.
Cuando el término «belleza sostenible» empezó a formar parte del lenguaje habitual a principios de los años 2000, nosotros ya llevábamos tiempo recorriendo ese camino. A lo largo de los años, hemos profundizado cada vez más en nuestro compromiso con la sostenibilidad, colaborando con agricultores locales, obteniendo la certificación B Corp y, actualmente, llevando a cabo investigaciones pioneras en nuestro propio centro de formación e investigación, el European Regenerative Organic Center (EROC).
Hoy, Davines es la división de cuidado capilar de Davines Group, una compañía internacional que también incluye la marca de cuidado de la piel [ comfort zone ]. A pesar de nuestra expansión, seguimos firmemente comprometidos con la sostenibilidad, la innovación y la excelencia profesional.